Algo esta pasando en Mercedes. Con esta campaña daba a conocer Mercedes-Benz a su modelo más pequeño y vaya si pasa algo nuevo porque este nuevo clase A es nuevo y distinto a todo lo conocido hasta ahora en la casa de la estrella. Este nuevo Clase A tiene una estética rompedora, no sólo ya dentro de Mercedes, sino con toda su competencia. Este Clase A es un rompe-cuellos que hace girar cabezas allí por donde pasa y recoge piropos por doquier.

IMG_6932Este nuevo compacto premium pretende llegar a un publico joven que jamás se había planteado tener un Mercedes. El nuevo A, presenta una línea sumamente deportiva y musculosa que supera, y de más de un cuerpo, a sus rivales de segmento pertenecientes a marcas con una imagen supuestamente más dinámica. Audi con su A3 y BMW con su Serie 1 son mucho más conservadores en su planteamiento que el Clase A. Este pequeño Mercedes parece la sublimación de la deriva hacia la deportividad que parece sufrir toda la gama de Mercedes. Si hasta ahora BMW parecía tener la poción de la deportividad. Mercedes parece haber caído en la marmita.

Si las lineas exteriores recogen piropos quien llega a ver el interior queda sencillamente boquiabierto. Lo primero que acapara la atención es el espectacular diseño de los asientos tipo baquet que equipan de serie cualquier acabado que no sea el base. Aunque lo espectacular no tenga que ser necesariamente práctico. Estos excelentes pero voluminosos asientos deportivos se pueden cambiar por unos tipo confort sin cargo alguno.

La presentación y realización del salpicadero es ejemplar. Es muy atractivo y rezuma deportividad. La instrumentación con fondo plateado y grafías de aire deportivo es además muy clara y bastante completa. Lo primero que te descoloca al acomodarte en sus asientos es que instintivamente vas a buscar la palanca de cambio y la mano no encuentra nada en donde debería estar. En una rápida búsqueda de la palanca perdida encuentras en selector tipo Yankee en la columna de dirección y las levas en el volante. Obviamente esto sólo sucede en las versiones equipadas con cambio automático. Destaca también en el salpicadero la pantalla central que controla el sistema de infotaiment. A nuestro parecer se podría haber mejorado la presentación de este elemento integrando su diseño en el salpicadero. Aunque es cierto que su posición es óptima para una buena lectura de las misma.

En le nuevo Clase A no prima ni la practicidad ni la habitabilidad, quien busque estas cualides debe dirigir su mirada hacia el Clase B. El benjamín de Mercedes no es un coche especialmente amplio. Si bien en las plazas delanteras se goza de un buen grado de confort, las traseras resultan un poco claustrofóbicas. El gran tamaño de los asientos deportivos, la poca altura disponible, unos montantes traseros de gran grosor y un prominente túnel de transmisión, te dejan encajonado en tu rincón.
Nuestro clase A equipaba el motor diésel de 1,8 litros y 136Cv. Un motor con un rendimiento excelente y un consumo de combustible realmente ajustado. Este motor no parece un 1.800 tiene fuerza desde muy abajo, 300Nm de par constante entre las 1.600 y 3.000 rpm, y estira sin desfallecer hasta las 4.500 vueltas, da la impresión de tener un poco más de cilindrada . Forma un buen equipo con la caja, de doble embrague, automática cambio 7G-DCT. Las transiciones no se perciben apenas y hay la opción de llevarla en modo Auto, Eco o Sport seleccionables mediante un pulsador en el salpicadero. Otra opción es llevarla en modo “manual” con las levas del volante.

Ya en marcha el nuevo Clase A sorprende por su comportamiento muy deportivo, como decíamos antes Merdedes parece haber caído en la marmita de la poción deportiva de BMW. Este nuevo Clase A es extremadamente directo y nítido en sus reacciones gira siempre plano como una tabla y da una gran confianza a la hora de abordar cualquier giro ya sea rápido o de radio cerrado. Enlaza las curvas con una facilidad pasmosa, sin oscilaciones de la carrocería y con una sensación de control y seguridad muy elevada que te permite disfrutar de la conducción deportiva al máximo. Incluso en la salida de los virajes más cerrados, pisamos gas a fondo y no hay perdidas de tracción notables. El responsable en buena parte de esta capacidad de tracción y casi ausencia de subviraje es el ESP con sistema XTC ( Extended Traction Control). En autopistas y autovias el Clase A se comporta con el aplomo esperado de un Mercedes con un confort propio de coches de segmentos superiores.

El nuevo Clase A es en definitiva el compacto Premium con la linea más rompedora, atractiva y deportiva del momento. Esto unido a un comportamiento excepcional y llevar una estrella en el morro lo convierten en objeto de deseo. Deseo que ahora ya no es inalcanzable, tienes un Clase A desde 26.000 euros y si te gusta nuestra unidad de pruebas la factura sube hasta los 37.000 pero ya sabes que con las marcas Premium y su infinita lista de opciones puedes dejar un Clase A con el equipo de un S o casi.

El comportamiento es excepcional comparado con otros conceptos que hemos probado de la marca, con unas reacciones muy deportivas y directas que permiten disfrutar al máximo de la conducción, siempre con un importante plus de seguridad propia de la marca. El eje trasero está realizado con cuatro brazos e incorpora una dirección electromecánica con funciones de asistencia a la conducción, control de estabilidad ESP con sistema Extended Traction Control XTC que anula en parte el subviraje. Los tres tipos de tren de rodaje, el confortable y los dos deportivos, tienen en común la baja tendencia al balanceo y un ángulo de cabeceo reducido.

El comportamiento dinámico del coche es muy bueno. No tiene el tacto deportivo de un Serie 1 -recordemos que es tracción delantera- pero el feeling es muy bueno, con un eje delantero incisivo y una ausencia de subviraje notable siempre que no entremos pasados en las curvas. Una vez dentro del vértice de la curva sí tiende a tirar de morro pero es una sensación fácil de eliminar gestionando bien el gas.
La calidad de tracción es también buena, con una salida franca en curvas lentas. La dirección es muy asistida pero ha perdido -afortunadamente- aquel retorno deficiente que tenían algunos modelos de la marca hace unos años y que obligaban a trabajar en exceso con el volante.
En autopista, la sensación es la de estar conduciendo un coche más grande, tanto por el aplomo en recta como por el comportamiento del coche en los apoyos largos, con muy poca inclinación de carrocería. 

En carreteras de montaña, los límites los pone el motor ya que el chasis asume perfectamente la entrega de potencia del propulsor. Prueba de ello es que, si no se busca que aparezca de manera premeditada, el control de tracción apenas interviene a la salida de las curvas y para ver actuar al de estabilidad, al menos sobre suelo seco, hay que proponérselo.
Finalmente, en ciudad, es muy cómodo por el cambio automático y muy manejable gracias a la asistencia de la dirección pero falla en la visibilidad.
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El A200CDi es un excelente coche compacto aunque el precio puede disuadir a algunos.
El equipamiento de serie es más completo de lo que es habitual en la marca. Los faros de xenón, los asientos deportivos, el equipo de audio con USB, Bluetooth y monomando en la consola central (en la imagen de la derecha) o las llantas de aleación son de serie (todos estos elementos se pagan aparte en un Serie 1, por ejemplo).

Además dispone de detector de fatiga y de un sistema de aviso de pre-colisión que advierte, mediante una señal visual o sonora de la posibilidad de un impacto si, por ejemplo, nos echamos encima del coche precedente. El aviso es de una intensidad tal que, en ocasiones, llega a asustar al conductor si no se lo espera.
El precio es elevado pero coherente con la calidad del coche y el equipamiento que lleva. El A200 CDi vale 29.220 euros a los que hay que añadir el precio de la caja automática (2.422 euros).
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Nuestra unidad, con tapicería en tela/cuero, pintura metalizada rojo Júpiter, la línea Urban, los paquetes Noche, Visibilidad y Retrovisores, el navegador Navibox (el más económico de los dos que se ofrecen), los faros antiniebla, la cámara de marcha atrás, el apoyabrazos trasero abatible y el sistema de ayuda activa al aparcamiento, costaba exactamente 36.568,33 euros. ¿Mucho dinero? Si pero como decía aquel, hay otros compactos de lujo, pero no son Mercedes.