El Audi S1 fue un coche de rally,  fabricado en los años 80, que tuvo muchos éxitos a finales del siglo XX gracias a sus revolucionario sistema de tracción integral (quattro). Aquel antiguo S1, un auténtico monstruo dotado con más de 500 caballos, ganó competiciones de prestigio como el rally de San Remo o el ascenso a Pikes Peak. La firma alemana recupera, treinta años después, el nombre S1, y lo hace para bautizar el pequeño bólido más rápido del mercado, una máquina que transpira deportividad y pasión, recogiendo la mejor herencia de los antiguos campeones de rally del último tercio del siglo XX.

El nuevo Audi S1 es, sin lugar a dudas, el mejor utilitario deportivo que hay actualmente en el mercado. Sus excelentes cualidades dinámicas, su soberbia puesta a punto y la enorme capacidad de diversión que ofrece al conductor lo sitúan en lo alto del segmento B.

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En la vanguardia de la técnica

El pequeño modelo prestacional del de Ingolstadt es un modelo realmente especial, que evoca a otros tiempos de la historia del motor. Un juguete pensada para hacer disfrutar de grandes sensaciones al volante, gracias los 231 caballos que proporciona su motor gasolina turboalimentado TFSI de dos litros, y que empujan el pequeño utilitario (que no llega a los cuatro metros de largo) con rabia y energía a pesar de no ser el coche más ligero del mercado (tiene un sorprendente peso de 1.340 kilos, el más elevado del segmento).

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Además, el Audi S1 dispone del sistema de tracción integral característico de los modelos más prestacionales de la casa, gracias a un sistema de embrague tipo Haldex que controla electrónicamente la potencia enviada a los trenes delantero y trasero, y que distribuye el par según las necesidades específicas del coche en cada momento. El cambio es manual, y dispone de seis velocidades que desarrollan de forma magistral la potencia del motor desde prácticamente cualquier régimen de revoluciones, y que deviene especialmente brillante a partir de las 4.000 rpm, donde el pequeño Audi se transforma en una bestia salvaje con ganas de devorar el asfalto, y que otorga fuerza sin parar hasta en el umbral de las 7.000 rpm. Equipado con un bastidor sensacional, la puesta a punto del coche adquiere un marcado acento deportivo gracias al tarado de su suspensión, el tacto de su dirección y la respuesta inmediata del pedal de gas.

Una estética rompedora

Más allá de sus excelentes  capacidades y prestaciones, el Audi S1 es un coche encantador desde el punto de vista estético, y responde con creces a las exigencias del público al que va dirigido. fácilmente reconocible por su doble tubo de escape y por el sonido inconfundible que nos regala, el pequeño modelo prestacional de Ingolstadt hará las delicias de los apasionados de los coches con estéticas deportivas gracias a su spolier delantero, en las taloneras deportivas, las pinzas de freno personalizadas con el logo del coche y las rompedoras llantas de 18 pulgadas que aportan personalidad al aspecto exterior del coche. Además, el modelo va equipado con faros de xenón adaptativas y luces traseras led, que mejoran la seguridad y visibilidad del coche incluso en condiciones climatológicas adversas.

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Si el exterior del nuevo S1 es realmente rompedor y reconocible, los interiores del hermano pequeño de los Audi son, per se, un ejercicio de buen gusto. Los asientos, el tablero de mandos, el volante, las salidas de ventilación del aire, la pantalla de navegación, los pedales y la palanca del cambio crean un espacio homogéneo, con predominio de tonos oscuros y elegantes, que hacen del interior del nuevo S1 un espacio armónico y atemporal.

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Diversión asegurada

Pero lo que hace realmente diferente del Audi S1 de los otros modelos prestacionales del segmento es su capacidad para hacernos sentir sensaciones de conducción puras, casi imposibles de sentir con la inmensa mayoría de los coches fabricados hoy en día.

El comportamiento del de Ingolstadt es soberbio en las autopistas y autovías, donde es capaz de realizar adelantamientos sin tener que reducir gracias a la enorme elasticidad y tirón de su motor y su excelente caja de cambios. Pero el nuevo S1 es un coche pensado para disfrutar en carreteras reviradas de poco tráfico, donde saca todo su potencial a pesar de su peso. Su respuesta, con una contundente entrega de potencia muy abajo (alrededor de las 1.750 rpm), es muy rápida y progresiva hasta las 7.000 revoluciones, lo que permite disfrutar de una conducción deportiva sensacional con marchas relativamente cortas.

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Es precisamente en carreteras reviradas donde la tracción total del S1 marca la diferencia con el resto de coches de su segmento. Los alemanes de Audi siempre han sido unos excelentes ∙ lentes artesanos de la tracción total, consiguiendo resultados espectaculares gracias a la disposición y reparto de los pesos, y este S1 no es una excepción. El coche se siente seguro y sólido, y siempre responde con reacciones inmediatas a las exigencias que le pedimos. El tacto del freno es igualmente excelso, y nos permite reducir la velocidad o detener el coche en distancias realmente cortas si las situaciones así lo requieren.

Pero si el nuevo S1 es un coche excelente en carreteras reviradas, también es cierto que algunos conductores notarán que el pequeño Audi tiene un comportamiento quizás un poco demasiado nervioso en curvas muy cerradas. Debido a su poca distancia entre ejes, el pequeño S1 responde con cierto nerviosismo cuando tratamos de trazar una curva muy cerrada realizando conducción deportiva. Sin embargo, este nerviosismo desaparece totalmente en curvas más abiertas, donde ofrece un comportamiento deportivo excelente y un aplomo espectacular.

En definitiva, el nuevo Audi S1 es un coche pensado para disfrutar de la conducción, para proporcionar el máximo grado de dinamismo al segmento y para satisfacer las exigencias de los conductores más exigentes, con un consumo sorprendente (unos 7 litros de media) teniendo en cuenta los caballos que desarrolla el pequeño Audi. Un juguete para adultos, seguramente poco práctico para un uso diario a causa de sus reducidas dimensiones, a la poca capacidad del maletero y en las poco practicables plazas traseras, pero es uno de los pocos coches capaces de hacernos dibujar una sonrisa y recuperar sensaciones propias de los coches de rally de otros tiempos.
FVital

Fotos : JSala