Renault ha sido siempre una empresa innovadora, que ha apostado por el talento y la introducción de mejoras técnicas y tecnológicas que han facilitado, en gran medida, la conducción, la seguridad y las prestaciones de los automóviles a lo largo de la historia. No en balde, fue Renault el primer fabricante en patentar el turbocompresor. En Renault tampoco le tembló el pulso a la hora de fabricar tanques o, sobre todo, motores de aviación durante la primera guerra mundial, contribuyendo de forma decisiva a la victoria aliada. Los motores de aviación de origen Renault eran superiores a los fabricados por los alemanes, y contribuyeron al dominio aéreo galo en los principales escenarios europeos.

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Esta herencia innovadora y tecnológica forma parte del ADN de la casa francesa, y se perfectamente palpable en el Clio 1.5 Dci Dynamique, tal como pudimos probar y intentaremos explicar con fidelidad.

Una estética innovadora

Nos acercamos al Renault Clio un atardecer de otoño en el delta del Llobregat, a pocos metros de la pista de aterrizaje del Aeropuerto del Prat. El espacio ideal para un coche de la marca del rombo, ligando su herencia y tradición con los modelos hoy presentes en nuestras calles.

El sol emite los últimos rayos de luz dibujando formas sinuosas con el baile de luces y sombras de los pinares del delta. El nuevo Clio se integra perfectamente en el entorno, gracias a una estética rompedora y atrevida, que confieren al pequeño utilitario galo una personalidad exuberante, llena de vida. Nuestra unidad, de color azul eléctrico, evoca el cielo de verano, y los detalles pintados en negro (retrovisores, entradas de aire frontales y parte inferior de las puertas) aportan pinceladas de vitalidad y alegría en un conjunto armónico y juvenil. Además, las luces led que el coche lleva encendidas de forma automática durante el día, y que otorgan aún más personalidad y vida al pequeño utilitario francés.

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Abrimos la puerta del nuevo Clio, y nos sentamos en el lugar del conductor. El habitáculo interior es sencillo, con predominio de colores negros y oscuros, y detalles plateados que hacen un maridaje excelente con el resto del interior del vehículo. Todo esa mano, fácil, asequible e intuitivo. El volante exhibe un tacto exquisito, y la posición de conducción es magnífica. La palanca del cambio destaca por su presencia y disposición, al tiempo que los tiradores de las puertas son muy elegantes, y se integran a la perfección con el conjunto del coche. Disponemos los retrovisores a nuestro gusto, gracias al aparato electrónico que permite regularlos. Junto a los mandos de los retrovisores tenemos también los controles de todas las ventanas del coche, lo que nos permite un control casi absoluto sobre lo que pasa dentro del habitáculo.

Nuestro Clio es una oda a la modernidad, rehuyendo de su fama ttradicional de coche espartano. Nuestra unidad de prueba dispone de casi todos los aparatos imaginables, que aportan eficiencia y facilidad a la tarea de conducción. El Clio 1.5 Dci Dynamique Eco2 llega equipado con control de velocidad de crucero, luces y parabrisas automáticos y un fantástico equipo de audio bose que llega a todo el habitáculo de manera natural y envolvente. Otro detalle que seguramente los conductores y el acomopanyant delantero agradecerán es la gran cantidad de espacios dispuestos en la consola central y entre los dos asientos delanteros para llevar pequeños objetos tales como la cartera, el móvil, la llave del coche o botellas de bebida.

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La guinda del sufriera es, sin embargo, su sistema R-Link. El nuevo R-Link es un sistema que permite interactuar con nuestro coche gracias a una pantalla de siete pulgadas, que incluye muchas posibilidades que seguro gustarán a sus futuros compradores, independientemente de su edad. El sistema R-Link incorpora un navegador Tom-Tom, un fantástico apartado multimedia y la posibilidad de vincular nuestros smartphones con el automóvil.

La disposición del R-Link es absolutamente ergonómica, muy accesible al conductor y al acompañante. Entre las muchas aplicaciones (descargables de Renault Store previo pago) y posibilidades del sistema, hay que nos permiten dictar o escuchar nuestros mails, u otros -más juganeres- que permiten modificar el sonido del coche en el interior del vehículo . Así pues, si queremos podemos hacer sonar el pequeño 1.5 diesel de 90 caballos como si fuera un V6 o un Clio de competición. Un juguete que seguro arrancará sonrisas entre sus propietarios.

En cuanto a habitabilidad y comodidad, el Clio se muestra como un excelente utilitario en las plazas delanteras, gracias a dicha suspensión y unas butacas bastante cómodas, con un maletero excepcional dentro de su segmento (homologa una capacidad de 300 litros ), pero unas plazas traseras justas para viajar adultos, por la poca distancia con los asientos delanteros.

Una mecánica justa, pero eficiente

Si el apartado estético y multimedia del coche es brillante, no podemos dejar de estarlo no comentar que nos encontramos con uno de los coches más eficientes del mercado. Con un consumo homologado realmente muy bajo (3’6 litros a los 100 kilómetros), el conocido 1.5 dci de Renault mueve el coche con eficacia y cierta agilidad.

En condiciones de conducción reales, y mirando de homologar consumos bajos habiendo seleccionado el modo de conducción Eco”, hicimos homologar un consumo real de borde los cinco litros, combinando ciclos urbanos, carretera y autovía, siempre con velocidades sensiblemente inferiores a las máximas autorizadas.

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Y es que el apartado mecánico del Clio, si bien es eficiente, no nos encontramos un coche especialmente prestacional. El motor 1.5 Dci, que otorga 90 caballos, no es especialmente elástico. De hecho, esta motorización es realmente potente entre las 2.000 y 3.000 rpm, pero no tiene unos grandes bajos, lo que nos obliga a jugar constantemente con el cambio para extraer el máximo rendimiento del motor en cada momento, ya que le cuesta subir de vueltas pese pisar al máximo el acelerador. Este 1.5 Dci tampoco tiene unos altos muy potentes, ya partir de las 3.000 revoluciones ya ha aportado todo lo que podía y su rendimiento comienza a decrecer. Su sonido tampoco es especialmente bonito ni exitoso, cuestión especialmente palpable cuando circulamos con las ventanas bajadas.

Sin embargo, en el interior del habitáculo no se sienten despropósitos ni rarezas procedentes del motor. Además, su caja de cambios presenta unos desarrollos muy correctos, y se acopla a la perfección con el motor de nuestra unidades de prueba. Otro aspecto a destacar de la parte mecánica es su sorprendente sistema de embrague, que permite que el coche no se cale pesar soltamos el embrague con una marcha seleccionada cuando estamos parados. Esta posibilidad, unida al sistema de ayuda al arranque en subida permiten una conducción mucho más fácil y segura.

Dinamismo, accesibilidad y habitabilidad

Encendemos el coche. El Clio no lleva clave convencional, ya que el sistema de poner en marcha el motor se activa con un botón que encontramos junto al cambio. Una vez en marcha, el coche se nota seguro y eficiente tanto en conducción urbana como extra-urbana. El sistema Start-Stop” y el modo “Eco” permiten un importante ahorro de combustible a la hora de circular por tramos urbanos, aunque quedan algo de potencia en el coche a la hora de arrancar en los semáforos o realizar incorporaciones. El tacto del volante es fanàstic, y transmite con rapidez y seguridad las órdenes a la dirección, muy desmultiplicada.

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El Clio 1.5 Dci Dynamique también se encuentra cómodo en las autovías y autopistas, ya que permite circular tranquilamente a 120 por hora sin sobrepasar las 2.500 revoluciones, y obteniendo una buena respuesta del motor a la hora de realizar adelantamientos. Quizás en las carreteras de un solo carril por sentido el pequeño francés se siente un poco inseguro, ya que el tarado de su suspensión, muy apto para afrontar zonas urbanas, no es el mejor para garantizar un paso por curva muy elevado, ya que su suspensión no es la idónea para pasar por curvas cerradas con la máxima comodidad. Por tanto, no es el mejor vehículo posible para disfrutar de una conducción dinámica en carreteras de curvas.

Llegados a este punto, se puede notar un elemento que chirría fuerza dentro de un conjunto tan equilibrado como el Clio 1.5 Dci Dynamique, y que no es otro que el hecho de llevar frenos de tambor en las ruedas traseras. El conjunto del bastidor del Clio es lo suficientemente bueno, y se merecería equipar frenos de disco, también, a las ruedas traseras.

Ideal para realizar una conducción tranquila y económica, el Clio 1.5 Dci Dynamique es una opción muy interesante dentro del segmento de los utilitarios europeos. Con un consumo poco relevante, unas prestaciones correctas y muchos extras de equipamiento, el utilitario francés se consolida como uno de los referentes del mercado.

Lo mejor: Consumos bajos, pragmatismo, sistema R-Link multimedia.

Lo peor: Poca elasticidad y sonido del motor, frenos traseros de tambor, poco espíritu dinámico.

Fotos: J.Thomas