Hasta hace poco tiempo cuando oía hablar de KIA, me venían a la cabeza las imágenes de los primeros modelos que llegaron a nuestro país. Entre ellos estaba un tal KIA Sephia, un coche que no destacaba ni por su diseño ni por su interior de calidad. En esa época era un fabricante  de automóviles totalmente invisible para mí y nunca en la vida me hubiera planteado comprar ningún coche de esta marca. Seguramente los directivos de KIA se dieron cuenta de que su producto no gustaba en Europa y decidieron, muy acertadamente, remediarlo. En 2006 comenzaron a fichar diseñadores europeos y entre ellos pusieron como jefe de diseño de la marca a Peter Schreyer, un alemán que anteriormente trabajó para Audi y Volkswagen participando en el diseño de vehículos como el Audi TT o el New Beetle entre otros. Desde entonces ha sido el encargado de ir actualizando toda la gama del gigante coreano i hoy en día sus modelos están a años luz en diseño y calidad de los modelos con los que desembarcaron hace unos años. Y lo mejor de todo, sus precios siguen siendo muy competitivos y hacen que los KIA de hoy sean capaces de sacar los colores a modelos más caros de fabricantes europeos.

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2ª Generación

Aparte del superventas Sportage (SUV), uno de los más vendidos de la marca es el Cee’d. La segunda generación de este modelo llegó en el año 2012 y sino fuera porque  en la parte delantera y trasera lleva el logotipo KIA, lo podríamos confundir con cualquier modelo Europeo, tanto por diseño como por calidad de acabados. El Cee’d está disponible en tres versiones, la deportiva Pro Cee’d de 3 puertas, la versión familiar SW y la versión de 5 puertas que hemos probado.

La nueva generación estrena plataforma y en términos generales es más larga (+50mm) y más baja (-10mm) que la anterior, cosa que le hace tener un aspecto más deportivo. Curiosamente su amplitud ha disminuido en 10mm, pero los ejes delantero y trasero son más anchos, lo que hace que los neumáticos estén totalmente alineados con la carrocería. Exteriormente tiene un look bastante atractivo, sobre todo la parte delantera donde predomina el nuevo logotipo de KIA (más legible y visible), la parrilla en forma de  “hocico de tigre” y unas ópticas muy agresivas que se desplazan hacia los laterales. Estas incorporan las luces diurnas LED y los intermitentes. La parte trasera es mucho más conservadora y sencilla, a diferencia de su hermano de 3 puertas, el KIA Pro Cee’d que luce unas ópticas con un diseño más trabajado.

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Interior

Tras ver la clara evolución estética del exterior llega el momento de ver si su interior también nos sorprende. Una rápida mirada basta para darnos cuenta que su diseño ha sido claramente mejorado. La percepción de calidad, a primera vista, también es muy satisfactoria. Una vez ya en el asiento empieza nuestra inspección más detallada. De la mitad del salpicadero hacia arriba todo son plásticos suaves y agradables a la vista. Pero de la mitad para abajo, justo donde la mirada llega menos veces, encontramos plástico duros menos agradables. Algunos dirán: Es un KIA, ¿qué más quieres? Pero es que hoy día todos los coches son iguales, tanto si te compras un KIA como si te compras un Volkswagen. Entonces ¿la diferencia dónde está? En los acabados. Aunque el nuevo Cee’d mejora considerablemente respecto a aquellos primeros KIA, sí que podemos ver algún plástico que no está alineado a la perfección, pero tampoco nada grave o preocupante.

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El diseño y el acabado de los KIA actuales no tienen nada que envidiar a los modelos europeos.

Su ergonomía promete. Pero para confirmarlo hace falta que nos pongamos en marcha. Su volante forrado de piel tiene unas buenas dimensiones y es totalmente regulable en altura y profundidad. El único problema es que tiene demasiados botones. A la izquierda controlamos el equipo de sonido, justo debajo tres botones más nos permite controlar el teléfono. A la derecha tenemos el control de velocidad y el control de la dureza de la dirección. Debajo los controles del menú. En total tenemos ¡14 botones! Demasiados. La consola central tiene un aspecto muy atractivo y está ligeramente orientada hacia el conductor. En la parte alta encontramos la radio y más abajo los controles del climatizador bi-zona de serie en esta versión Drive. Los botones que más se usan son un poco más grandes lo que hace mejorar la ergonomía. En la parte más baja tenemos las conexiones de 12v, USB y Jack, que están totalmente a la vista. Por una parte está bien porque nos permite tener el teléfono, GPS portátil o el reproductor MP3 a mano pero si salimos del coche, los tendremos que desconectar y llevárnoslos o guardarlos en las guanteras. El cuadro de mandos está formado por tres relojes, uno de principal para el velocímetro y para la pantalla del ordenador y dos laterales para el cuentarrevoluciones y para el indicador de combustible. Justo encima del salpicadero hay otra pequeña pantalla que completa el resto de información (hora, temperatura exterior,…)

Una vez en marcha también podemos probar los asientos. Los de delante son confortables sin más aunque un poco duros. Lo que no nos ha gustado tanto es su tapicería de tela, ni por su diseño ni por su calidad. Se ven algunos pliegues que dan la impresión de que son fundas.

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Las dimensiones del Cee’d le dan una muy buena habitabilidad.

Una habitabilidad notable

Estando sólo quizás no se vea, pero cuando lo ponemos al lado de otro modelo similar, nos damos cuenta de sus generosas dimensiones. Respecto a sus rivales directos es más largo, 4.310mm contra los 4.295mm del Mégane, los 4.260mm del Leon o los 4.255mm del Golf. Esto afecta claramente a sus cotas interiores, que gracias también a su distancia entre ejes de 2.650mm, hace que la habitabilidad sea muy buena, sobre todo en las plazas traseras donde disponemos de bastante espacio en las tres direcciones: piernas, cabeza y brazos. En cambio su maletero no es tan grande. Cubica 380 litros, los mismos que el Golf, pero menos que los 405 del Megane o 408 del C4. Pero bueno, debajo del maletero tenemos un espacio extra donde guardar objetos como los triángulos, la botella de aceite del motor, las cadenas,…

Buena disponibilidad de motores

El Kia Cee’d está disponible con 4 motorizaciones diferentes que van desde los 90cv hasta los 135cv. En versión diésel tenemos un 1.4 de 90cv y un 1.6 de 128cv. En versión gasolina tenemos un 1.4 de 100cv i un 1.6 GDI de 135cv. Nuestra versión de prueba es la 1.4 DOCH de 100cv, en un principio la motorización menos solicitada seguramente en beneficio de las versiones diésel i gasolina más potentes. Aunque viendo como están todas nuestras carreteras plagadas de radares, las prestaciones de este motor son más que suficientes. Como única opción en esta versión tenemos la caja de cambios de 6 marchas que destaca por su tacto. Es una buena noticia ya que cuando queramos aligerar el ritmo o hacer un adelantamiento, será inevitable reducir alguna marcha para hacer subir un poco las revoluciones del motor y conseguir algo de potencia. Intentar aumentar con cierta rapidez la velocidad en 5ª o 6ª es tener mucha fe. Hasta las 3.000rpm el motor casi no existe pero pasada esta frontera la cosa mejora considerablemente. Pese a tratarse de un 1.4 litres que tiene que arrastrar 1.258kg (+ los pasajeros), su respuesta, cuando lo hacemos subir de vueltas, no está tan mal. Igualmente destacar su confort de marcha. En parado y a poca velocidad el motor es muy suave y no se deja sentir en el habitáculo. Por autopista, el ruido que nos llega es más de sus neumáticos. En el consumo la cosa ya no está tan bien. Tras utilizarlo una semana y realizar un uso de 70% por vías rápidas y 30% por ciudad, según el ordenador de a bordo, hicimos un consumo de 7,3 litros de media, una cifra bastante alta. ¿El motivo? Los motores que actualmente tiene KIA no son motores de última generación y aunque vayan muy bien, no ofrecen los mejores resultados en consumo. Es quizás uno de los puntos en los que se tienen que centrar la gente de KIA en el futuro próximo.

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Su frontal es la zona más destacada de su diseño, gracias a su parrilla en forma de hocico de Tigre.

Un chasis sin demasiadas florituras

Aunque por el precio del KIA Cee’d puede parecer que no podemos pedir mucho, la verdad es que su chasis responde bastante bien. No es que destaque en nada pero tampoco va mal.  No tiene un taco muy deportivo aunque tampoco es el perfil de la marca. Si un Golf tuviera el chasis de este Cee’d sí que sería para criticarlo, ya que el modelo alemán siempre ha tenido un espíritu más deportivo. Por lo que si buscáis un coche con carácter deportivo, mejor dejar de lado al KIA. El comprador del Cee’d se encontrará con un coche confortable, ya que a parte de la baja rumorosidad del motor, las suspensiones también ayudan y hacen un buen trabajo que agradecen sus pasajeros. El conductor por su parte se beneficiará de una dirección regulable en dureza en tres posiciones. La más suave se agradece en ciudad y en las maniobras al aparcar. La intermedia “Confort” es para usar en vías rápidas, autopistas,… y hay una tercera “Sport” que endurece algo más la suspensión. No es ninguna maravilla el sistema y sólo es práctico en ciudad. Ahora eso sí, cuando salgamos de ella y empiecen las curvas, mejor pasar al modo normal o deportivo sino queremos que a la primera curva nos comamos todo el interior.

Un precio muy atractivo

El precio del Kia Cee’d 1.4 de gasolina comienza a partir de los 11.686e con el acabado básico, el Concept y por encima encontramos dos versiones más, la Drive (13.176€) o la Maracaná (13.975€). Nuestra versión Drive viene ya muy equipada (climatizador bi-zona, control de crucero, volante de piel, llantas de 16”, retrovisores plegables eléctricamente, sensores de aparcamiento traseros,…). Sus rivales más directos no le pueden superar en este apartado, ni tampoco su primo hermano, el Hyundai I30, con el que comparte muchas cosas, como el motor. Y otros detalles muy importantes son los 7 años de garantía, única marca en Europa en ofrecer tantos años, o las 5 estrellas EuroNCAP, prueba de que KIA no deja de lado tampoco la seguridad.

Hay claramente un antes y un después una vez se prueba un KIA Cee’d actual. Todos los prejuicios se han desvanecido de golpe. Los KIA ya no sólo enamoran por su ajustado precio, sino también por su diseño, equipamiento, comportamiento,… realmente es capaz de sacar los colores a modelos europeos más caros.
J.Carapuig
  • Lo mejor: Diseño, mejora en la calidad de acabados, confort, equipamiento completo, precio y garantía de 7 años.
  • Lo peor: Respuesta del motor en bajos, sensaciones poco deportivas, consumo y (aún) imagen de marca.